Spheniscidae Pingüinos Penguins

Los primeros europeos en observar a estas aves los llamaron pájaros bobos. Más tarde, en el siglo XV, los británicos los llamaron penguins por su similitud con las Alcas del hemisferio norte. Similar no refería tanto a su aspecto externo, mas bien a que eran muy fáciles de cazar en grandes cantidades.

El Alca Grande, Great Auk (Pinguinus impennis) del Atlántico norte, fue perseguido por este motivo hasta que se llegó a su extinción. La última pareja fue muerta en isla de Eldey, Islandia, en 1844, y el último ejemplar con vida fue visto en Terranova en 1852.

Las primeras colonias de Pingüinos descubiertas siguieron el mismo camino que las Alcas y el Dodo. Solo en la isla Maquarie, Joseph Hatch, político británico; desde mediados hasta fines del 1800 mató dos millones de Pingüinos para extraer y comercializar su aceite. De un Pingüino Rey se extraía medio litro.

En Malvinas se cazaron dos millones y medio de pingüinos, también para extraer su aceite. De un Pingüino de Penacho amarillo se extraía apenas una latita... y se exportaron miles de barriles.

De su historia reciente en las islas podemos darnos una idea de lo delicado de su situación. A principios del siglo XX Ernest Shackleton calculó la población de pingüinos de Malvinas en diez millones, en 1984 British Antarctic Survey calculaba seis millones, y hoy es de solo un millón.
 


Al tratarse de especies pelágicas, esto es: que pasan casi todo su ciclo de vida en el mar; mayormente de distribución antártica y subantártica, y que se desplazan grandes distancias por los mares del hemisferio sur, exceptuando al Pingüino de Galápagos, ecuatorial; es relativamente normal que cualquiera de ellas aparezca en el área abarcada por este trabajo.

Las diferentes formas que crían en Patagonia, Tierra del Fuego, islas del Atlántico sur y Península Antártica,  el área abarcada por este trabajo, son diez:

Pingüino Rey, King Penguin, Aptenodytes patagonicus (Miller, 1778)
Pingüino Emperador, Emperor Penguin, Aptenodytes forsteri (Gray, 1844)
Pingüino de Barbijo, Chinstrap Penguin, Pygoscelis antarcticus (Forster, 1781)
Pingüino de Adelia, Adelie Penguin, Pygoscelis adeliae (Hombron y Jacquinot 1841)
Pingüino Papúa Patagónico, Patagonian Gentoo Penguin, Pygoscelis papua papua (Forster, 1781)
Pingüino Papúa Antártico, Antarctic Gentoo Penguin, Pygoscelis papua ellsworthi (Murphy, 1947)
Pingüino Macaroni, Macaroni Penguin, Eudyptes chrysolophus (Brandt, 1837)
Pingüino Penacho Amarillo del Sur, Southern Rockhopper Penguin, Eudyptes chrysocome chrysocome (Forster, 1781)
Pingüino Magallánico, Magellanic Penguin, Spheniscus magellanicus (Forster, 1781)
Pingüino de Humboldt, Humboldt Penguin, Spheniscus humboldtii (Meyen, 1834).

Más tres formas que eventualmente aparecen en nuestras costas para replumar, y que completan el total de especies y subespecies incluidas en este trabajo:

Pingüino Crestado, Erect-crested Penguin, Eudyptes sclateri (Buller, 1888)
Pingüino de Snares, Snared Penguin, Eudyptes robustus (Oliver, 1953)
Pingüino Penacho Amarillo del Este, Eastern Rockhopper Penguin, Eudyptes chrysocome filholi (Hutton, 1879).

Hay registros accidentales de otras especies como Pingüino Azul, Little Penguin, Eudyptula minor para la costa Pacífica; Pingüino del Cabo, Jackass Penguin, Spheniscus demersus para Chubut, y Pingüino Real, Royal Penguin, Eudyptes schlegeli para algunas islas australes. Pero no se incluyen aquí por tratarse de registros muy aislados y que necesitan confirmación.

Si bien los Pingüinos no son las únicas aves que bucean, son las que evolucionaron más específicamente para la vida en el mar y solo salen del agua dos veces al año, para reproducirse y cambiar su plumaje, y ocasionalmente también lo hacen cuando están enfermos.

En el hielo se desplazan caminando o patinando y en tierra caminando o dando pequeños saltitos. Fuera del agua son lentos, pero nadando y buceando son veloces y efectúan maniobras sorprendentes, comparables con las de un cetáceo o un pez. Sus cuerpos fueron evolucionando para tal fin, y presentan una eficiente forma hidrodinámica.
 


Las patas están situadas muy atrás en el cuerpo, dificultando el desplazamiento en tierra pero actuando como timones bajo el agua. Tienen pies palmados, como los patos, y sus alas evolucionaron en aletas, como los peces; con huesos comprimidos y articulaciones rígidas que impiden el movimiento independiente. Sus huesos son más densos que los de las aves voladoras, no esponjosos; esto aumenta su resistencia a los impactos y su peso, lo que a su vez reduce la flotabilidad, adaptación necesaria para bucear a grandes profundidades.

Las capacidades para la inmersión parecen aumentar proporcionalmente con el tamaño de la especie; el mayor de ellos, el Pingüino Emperador, es el que puede resistir mayor presión, sumergirse más tiempo sin respirar, y es también el que bucea a mayores profundidades, superando los 200 metros.

Sus plumas son muy cortas y el plumaje es denso y parejo, lo que los impermeabiliza, aísla y les permite deslizarse en el agua con la menor resistencia. Son capaces de retener la mayor parte de su calor corporal. Poseen una capa de grasa bajo la piel y un sistema de vasos sanguíneos especializados en las aletas y patas que regula su temperatura. Son oscuros en el dorso y blancos en el vientre, para mimetizarse en el agua tanto vistos desde abajo como desde arriba. Tienen una glándula especializada que les permite eliminar el exceso de sal, al igual que los petreles; por lo que no necesitan buscar agua dulce. Todas características de su especialización para la vida en el mar.

Se alimentan de peces, crustáceos y calamares que atrapan bucendo, llegando a veces a grandes profundidades. Las especies Antárticas prefieren el Krill.

Tienen una elevada fidelidad a la colonia natal y a la pareja reproductiva, son mayormente monógamos. Los nidos son rústicos, cuevas, pequeños promontorios y a veces nada, como el pingüino emperador que no construye nido y mantiene el huevo entre sus patas durante toda la incubación. Pero todos empollan y crían a sus pichones en colonias, que en general están densamente pobladas.
 


El periodo de incubación oscila entre 1 y 2 meses según la especie y suelen poner dos huevos, a excepción del emperador que pone uno. Una vez efectuada la puesta, uno de los padres se queda empollando en el nido y el otro regresa al mar para alimentarse y engordar. El que parte tarda semanas en regresar, hasta dos meses dependiendo de la especie, y durante ese tiempo su pareja no se mueve del nido, no ingiere alimentos, ni toma agua. Solo espera y mantiene protegido al pichón. Si durante esta maniobra el pingüino que está en el mar muere, ya sea por razones naturales o enredado en una red de pesca, intoxicado con hidrocarburos, etc. Su pareja se quedará esperando hasta las últimas consecuencias y su pichón morirá, y en algunos casos el también.
 


Algunas especies tienen guarderías, para que los padres puedan salir a alimentarse simultáneamente. El desarrollo de los pollos es acelerado, de modo que están bien desarrollados en dos o tres semanas y luego del primer replume se independizan e ingresan al mar para alimentarse solos y continuar su ciclo vital.

Son longevos. Llegados a adultos tienen una tasa de supervivencia alta, pero los pichones y juveniles en general presentan una alta mortandad, principalmente hasta el año posterior al primer replume.
 


Son naturalmente depredados por focas leopardo (Arriba), orcas, tiburones, lobos marinos, petreles gigantes (Abajo, atacando a un Pingüino Patagónico y a un Pingüino de Barbijo), gaviotas, eskúas (Abajo, izquierda), atacando un nido de Pingüino de Adelia), etc.
 

         


Los principales peligros que enfrentan no son naturales, están todos relacionados con el hombre y son la captura accidental en las redes de pesca comercial, la competencia en su alimentación a que se ven sometidos con las flotas pesqueras, el aumento de la explotación petrolera con el permanente riesgo de contaminación por derrames de petróleo (Patagonia, Malvinas); las perturbaciones relacionadas por el turismo, que causa disminuciones en la productividad reproductiva (Antártida, Patagonia, Malvinas), y el tráfico marítimo relacionado con esta actividad, que afecta a los que se alimentan en aguas costeras.

Otros problemas también suman, como la recolección de sus huevos que todavía se practica en sitios puntuales (Malvinas, algunos lugares de Chile, etc.), y la depredación por parte de animales introducidos por el hombre en muchas islas. Pero el mayor peligro que tienen actualmente, y el más difícil de controlar, es el calentamiento ambiental.


The first Europeans to observe these birds called them "Pájaros Bobos" (silly birds). Later, in the fifteenth century, the British called them penguins because of their similarity to the Alcas of the northern hemisphere. Similar did not refer so much to their external appearance, rather they were very easy to hunt in large quantities.

The Great Auk (Pinguinus impennis) of the North Atlantic, was persecuted for this reason until it became extinct. The last couple was killed on the island of Eldey, Iceland, in 1844, and the last specimen alive was seen in Newfoundland in 1852.

The first colonies of Penguins discovered followed the same path as the Alcas and the Dodo. Only on Maquarie Island, Joseph Hatch, a British politician; from mid to late 1800 he killed two million Penguins to extract and market their oil. Half a liter was extracted from a King Penguin.

In Malvinas (Faklands) two and a half million penguins were hunted, also to extract their oil. From a yellow Penguin Penguin barely a little was extracted... and thousands of barrels were exported.

From its recent history in the islands we can give ourselves an idea of the delicate situation. At the beginning of the 20th century Ernest Shackleton calculated the population of Malvinas (Falklands) penguins at ten million, in 1984 the British Antarctic Survey estimated six million, and today it is only one million.



Being pelagic species, that is: they spend almost their entire life cycle at sea; mostly of Antarctic and sub-Antarctic distribution, and that they travel great distances through the seas of the southern hemisphere, except for the Galapagos Penguin, equatorial; It is relatively normal for any of them to appear in the area covered by this work.

The different forms that breed in Patagonia, Tierra del Fuego, South Atlantic Islands and Antarctic Peninsula, the area covered by this work, are ten:

King Penguin, Aptenodytes patagonicus (Miller, 1778)
Emperor Penguin, Aptenodytes forsteri (Gray, 1844)
Chinstrap Penguin, Pygoscelis antarcticus (Forster, 1781)
Adelie Penguin, Pygoscelis adeliae (Hombron and Jacquinot 1841)
Patagonian Gentoo Penguin, Pygoscelis papua papua (Forster, 1781)
Antarctic Gentoo Penguin, Pygoscelis papua ellsworthi (Murphy, 1947)
Macaroni Penguin, Eudyptes chrysolophus (Brandt, 1837)
Southern Rockhopper Penguin, Eudyptes chrysocome chrysocome (Forster, 1781)
Magellanic Penguin, Spheniscus magellanicus (Forster, 1781)
Humboldt Penguin, Spheniscus humboldtii (Meyen, 1834).

Plus three ways that eventually appear on our coasts to pluck, and that complete the total species and subspecies included in this work:

Erect-crested Penguin, Eudyptes sclateri (Buller, 1888)
Snared Penguin, Eudyptes robustus (Oliver, 1953)
Eastern Rockhopper Penguin, Eudyptes chrysocome filholi (Hutton, 1879).

There are accidental records of other species such as Little Penguin, Eudyptula minor for the Pacific coast; Jackass Penguin, Spheniscus demersus for Chubut, and Royal Penguin, Eudyptes schlegeli for some southern islands. But they are not included here because they are very isolated records that need confirmation.

While Penguins are not the only birds that dive, they are the ones that evolved most specifically for life at sea and only come out of the water twice a year, to reproduce and change their plumage, and occasionally they do so when they are sick.

In the ice they move walking or skating and on land walking or taking small jumps. Out of the water they are slow, but swimming and diving are fast and make surprising maneuvers, comparable to those of a cetacean or a fish. Their bodies were evolving for this purpose, and have an efficient hydrodynamic form.

The legs are located far back in the body, making it difficult to travel on land but acting as rudders underwater. They have webbed feet, like ducks, and their wings evolved into fins, like fish; with compressed bones and rigid joints that prevent independent movement. Their bones are denser than those of flying birds, not spongy; This increases its impact resistance and weight, which in turn reduces buoyancy, necessary adaptation to dive at great depths.

Immersion capacities appear to increase proportionally with the size of the species; the eldest of them, the Emperor Penguin, is the one who can withstand the greatest pressure, dive deeper without breathing, and is also the one who dives at greater depths, exceeding 200 meters.

Their feathers are very short and the plumage is dense and even, which waterproofs, insulates and allows them to slide in the water with the least resistance. They are able to retain most of their body heat. They have a layer of fat under the skin and a system of specialized blood vessels in the fins and legs that regulates their temperature. They are dark on the back and white on the belly, to blend in the water both seen from below and from above. They have a specialized gland that allows them to remove excess salt, just like petrels; So they don't need to look for fresh water. All features of his specialization for life at sea.

They feed on fish, crustaceans and squid that catch diving, sometimes reaching great depths. Antarctic species prefer Krill.

They have a high fidelity to the natal colony and the reproductive couple, they are mostly monogamous. The nests are rustic, caves, small headlands and sometimes nothing, like the emperor penguin that does not build a nest and keeps the egg between its legs throughout the incubation. But they all hatch and raise their young in colonies, which in general are densely populated.

The incubation period ranges from 1 to 2 months depending on the species and usually lay two eggs, except for the emperor who lays one. Once the laying is done, one of the parents remains brooding in the nest and the other returns to the sea to feed and gain weight. The part that takes weeks to return, up to two months depending on the species, and during that time your partner does not move from the nest, does not eat food, or drink water. Just wait and keep the pigeon protected. If during this maneuver the penguin that is in the sea dies, either for natural reasons or entangled in a fishing net, intoxicated with hydrocarbons, etc. Your partner will be waiting until the last consequences and your pigeon will die, and in some cases he will.

Some species have nurseries, so parents can go out to feed simultaneously. The development of chickens is accelerated, so that they are well developed in two or three weeks and after the first replume they become independent and enter the sea to feed themselves and continue their life cycle.

They are long-lived. Arrivals in adults have a high survival rate, but the young and young in general have a high mortality, mainly until the year after the first replume.

They are naturally predated by leopard seals, killer whales, sharks, sea lions, eskúas, giant petrels, seagulls, etc.

The main dangers they face are not natural, they are all related to man and are the accidental capture in commercial fishing nets, the competition in their diet to which they are subjected to fishing fleets, the increase in oil exploitation with the permanent risk of contamination from oil spills (Patagonia, Malvinas (Falklands)); disturbances related to tourism, which causes decreases in reproductive productivity (Antarctica, Patagonia, Malvinas (Falklands)), and maritime traffic related to this activity, which affects those that feed on coastal waters.

Other problems also add up, such as the collection of eggs that are still practiced at specific sites (Malvinas (Falklands), some places in Chile, etc.), and predation by animals introduced by man on many islands. But the greatest danger they currently have, and the most difficult to control, is environmental warming.


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Costa Mariano,
2018, Spheniscidae Pingüinos Penguins © 2006-2019 Mariano Costa - Aves Patagónicas - Proyecto Freebirds. Actualizada 02 septiembre 2019