Cóndor Andean Condor
(Vultur gryphus)
Linnaeus 1758

Cathartidae
Condor Cóndor

Mariano Costa, Ricardo Moller Jensen, Felix Vidoz y Patricio Wallace

   
H. Ad. P. N. Puelo   M. Ad. Bariloche, Río Negro.   M. Ad. Detalle
         
   
M. Ad. Pilcaniyeu, Río Negro   H. J. Pilcaniyeu, Río Negro   Ad. Pilcaniyeu, Río Negro
         
   
M. J. Characato, Córdoba   Hembras ad. Esquel, Chubut   Hembras y Macho Esquel, Chubut
         
   
M. Inm. P. N. Nahuel Huapi   Ad. Pilcaniyeu, Río Negro   M. Tronador, P. N. Nahuel Huapi
         
M. P.N. Nahuel Huapi M. inm. P.N. Nahuel Huapi M. Ad, Esquel, Chubut H. J. Pilcaniyeu, Río Negro


Enorme. Mide unos 120 cm. y puede llegar a los 3,35 m. de envergadura. Un adulto puede llegar a pesar alrededor de 18 Kg. Sexos levemente distintos, pero fácilmente identificables.

Posible confusión: De lejos y en vuelo, con los Jotes. 
Planea mucho y prácticamente no aletea, cuando lo hace no sobrepasa  la horizontal. A grandes distancias, esta característica permite diferenciarlo de los Jotes.

Actitudes:
Planea mucho con las alas extendidas horizontalmente. Aletea poco.

Ecología:
Llega a vivir más de 70 años. Nidifica en grietas o cuevas en paredones verticales. Los juveniles permanecen muchos años con sus padres.
No caza su alimento. Consume carroña, carne previamente muerta y muchas veces en avanzado estado de descomposición, para lo cual posee un cuello totalmente desprovisto de plumas que puede introducir dentro del cadáver sin peligro de que se le peguen restos ocasionándole infecciones. Los Cóndores y Jotes comparten esta característica con los buitres del viejo mundo, muy similares en aspecto aunque no son parientes cercanos (Evolución convergente).
En la búsqueda de alimento recorre los valles planeando a grandes alturas, en general de a dos o más integrantes del grupo familiar; cuando uno de los integrantes de estos grupos la encuentra, todos bajan. En estas recorridas, que pueden llegar a los 200 Km. en un día (1), es frecuente que cada individuo recorra simultáneamente un valle distinto y paralelo.
Es Curioso, sobre todo en su etapa juvenil. En la alta montaña es común que vuela cerca de las personas (Montañistas, parapentes) observándolas.

Ver: Ritual de Cortejo y Cópula

Alimentación: Carroña.

Hábitat:
Aéreo y mayormente cordillerano. Zonas montañosas, estepas.

Distribución:
Casi exclusivamente Andino, se distribuye hacia el sur hasta el sur de Argentina (Patagonia) y chile. Hacia el norte llega hasta Colombia y Venezuela, siempre por la cordillera. Si bien se ha extinguido de numerosos ambientes y de algunos países, en Argentina goza de una relativa buena salud poblacional. Además de la cordillera de los Andes, se lo encuentra en el suroeste de Córdoba y en noreste de San Luis. Eventualmente puede llegar a la costa atlántica patagónica.

Argentina, Bolivia, Chile.




Status de conservación:
Lista Roja UICN: NT (Casi amenazada). Las poblaciones de esta especie gozarían de una relativa buena salud en Argentina, ya se ha extinguido de numerosos ambientes naturales, tanto de Argentina como del resto de los países Sudamericanos. Su estado sería muy delicado en el norte de Sudamérica.  Incluído en el apéndice I del CITES.



(1) Sergio Lambertucci, com. pers.


Agradecimientos a  Sergio Lambertucci, Ricardo Moller Jensen, Felix Vidoz y Patricio Wallace.

Ritual de cortejo y cópula

Estas imágenes del ritual de cortejo y apareamiento del Cóndor, ordenadas a modo de secuencia, son parte de un rito nupcial desconocido hasta ahora, en donde el macho vuela junto a la hembra, luego posan y este la corteja para posteriormente volver a volar juntos. El tiempo total que la pareja invierte en este ritual es desconocido, pero este fragmento duró desde que aterrizaron en la repisa hasta que volvieron a despegar, poco menos de seis minutos.

Nótese la diferencia de color en la piel de la cara y cuello del macho, comparado con la coloración de la hembra o de las fotos (arriba) de los machos en estado de reposo sexual.

7 de Octubre de 2011, 10:59 hs. a 11:05 hs. Río Villegas, departamento Bariloche, Río Negro.

 

   
Hembra y macho aterrizan juntos, se posan uno frente al otro y el macho intenta acercamientos, pero la hembra da vuelta la cara.
         
   
El macho se aleja y la hembra entonces vuelve a mirarlo. El se agacha primero y se yergue después, ella lo observa a intervalos.
         
   
Las miradas van y vienen. De a momentos ambos se miran, luego ella mira para otro lado, luego es el el que mira para otro lado, y así sucesivamente.
         
   
Luego de estos movimientos, la hembra finalmente se queda observando y entonces el macho se "estira" y comienza a desplegar las alas.
         
   
Con las alas totalmente desplegadas el macho posa tratando de captar la atención de ella. Se mueve hacia un lado y hacia el otro, pero la hembra continúa volteando la cara. El macho insiste.
         
   
Adoptando una postura como de "reverencia" o entrega, y aún con las alas totalmente desplegadas, el macho continúa moviéndose hacia un lado y hacia el otro; mientras tanto avanza hacia la hembra muy lentamente.
         
   
El continúa con estos movimientos y la va rodeando, finalmente es la hembra la que se acerca y entrechoca su pico con el.
         
   
Luego de esto es ella la que se agacha y se desplaza hacia el costado, ubicándose para la cópula. El macho cierra sus alas y se ubica también.
         
   
El macho vuelve a abrir las alas, pero esta vez lo hace para mantener el equilibrio mientras comienza la cópula que es muy breve.
         
   
Luego de la cópula, o el intento; el macho baja, se asoma a la repisa de piedra y se lanza. Inmediatamente es seguido por ella.



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